Entonces

Juro, en tu nombre, que oigo la lluvia golpear las ventanas....me dan ganas de llorar.
Es como ese pequeño empujoncito que necesitaba, la motivación y nada...otra vez me desmotivé.
Sieee.e.e.e.empre me hago ideas y planes, sólo una vez funcionaron y esa vez jugaron al monopoli conmigo, eso parece.
Someday


Pd: Mami en casa :)

Yo creo

Toda la maldita noche: dolor de estómago. Yo creo que sabía algo, que hay un hilito plateado que nos une, donde sea que estemos...Un hilito de emociones, dolores y...sonrisas.
Me dolía el estómago porque a ti te dolía el estómago, estoy segura.
Pero el lunes todo acabará y ya estarás en casa después de 19 días en la maldita clínica...y ahora se me va a ir él...
Puta vida injusta!

P.d.: Odio los triglicéridos y a la diabetes.

Sin título, porque no se me ocurre

¿Por qué a la gente que no está ni ahí con su familia no le pasan estas cosas?, ¿Por qué la gente que se droga y se consume la plata de sus papás siguen ahí felices?, ¿Por qué, aquellos que con suerte saludan a sus padres, los siguen teniendo ahí?
No importa, yo tengo fe...va a salir adelante y seremos más felices de lo que nunca hemos sido, Diosito, la Virgen, el Padre Pío y Santa Teresa de los Andes harán que todo sea más llevadero. Ya hice mi promesa ante ellos y saben que lo voy a cumplir.

Llevo su collar de la Virgen María y el niño Jesús, aparte de sus dos anillos; pero más que lo material...siempre la llevo conmigo...

Quiero


Hace algunos días atrás, estaba demasiado aburrida, con ese tipo de aburrimiento crónico que te quitan las ganas de hacer cosas...así que me puse a ver Veredicto (cuac) y vi un caso que me dejó algo.

Quiero escribir un libro (aparte de lo que dicen que para ser feliz hay que tener un hijo, plantar un árblo y escribir un libro; me anoto con todas las anteriores, pero todo a su debido tiempo). Me gusta la literatura, admiro a los escritores...cuanta paciencia y dedicación destinan a un fruto compuesto de hojas (ojalá reciclables) y letras con sentido para el lector...
Hoy en la noche (re)comienzo a escribir, lo juro!


No miento, quizás tenga romance.


Y la burbujita?

Creo que a veces vivo en una esferita...algo asi como una burbuja con espacio limitado. Ya, igual hace tiempo la burbujita desapareció, hace años quizás.
Esa noche me desperté como siempre lo hago ante situaciones así...y pensé "No está mi papá", luego volví a cerrar los ojos, pero todo se movía aún (ya pasará, seguramente pensé) con el típico ruidito de camioneta petrolera entrando por el costado. "Ya pues, paren" y al medio segundo después aparece quien me dio la vida (mi madre, pues) y me dice "ven", entonces abrazados los tres esperamos lo que parecieron interminables segundos y un "Dios mío que largo" fue lo único que se me ocurrió decir...¿Qué más?. "Esto es un terremoto" decía mi madre, mientras yo seguía mirando al rededor y sentía las cosas caer en mi pieza. Atenta miraba en la oscuridad como las puertas se movían, por casi dos segundos (?) pensé en que todo podría empeorar...Por casi 5 horas...o dos minutos estuvimos debajo del marco de la puerta, abrazados los tres, para luego movernos al living, buscar linternas y tratar de comunicarse con el exterior...imposible.
Al día siguiente cuando logré ver televisión vi mi sur abajo, cuando por fin puse el TVN vi a mi país llorar.
¿Puede ya todo acabar?...

Me encanta!

Cuando me di cuenta del lugar que me tocaría en el auto me dio un poco de rabia. Me hubiera gustado ir de copiloto o sola atrás, para tener tiempo de pensar y escuchar música, sin preocuparme de que otros me hablen y yo no los escuche. Con todo el sol en el brazo derecho no me quedó más remedio que irme en la corrida del medio de asientos, total serían sólo 4 horas (aproximádamente). A medida que pasaban los metros y kilómetros, los árboles iban desapareciendo y una sensación en mi pecho comenzaba a surgir, como si de eso dependiera mi vida, como si fuera un pequeño animal qe sacaron de su casa para poner en el circo....eso y que se me estaba achurrascando el brazo. Según yo ya se estaba poniendo negro, pero creo que exageré.
Siempre exagero
¿O no?
Igual preferí taparme el brazo con un polerón (que era negro, peor), porque comencé a fantasear con la idea de andar con un brazo más moreno que otro y parecer TUYO (sí, esos que eran como los Super 8 y que un tiempo causaron harta sensación) o alguna cosa más extraña. Y así, luego de tanto pensar me enfermé, antes de llegar al destino de "vacaciones", me sentí mal y en el último trayecto del viaje me fui como una bebé en los brazos de su madre, con los ojos cerrados y maldiciendo a mi cuerpo que una vez más me quiso dar una lección: No disfrutaras de tus vacaciones hasta que aprendas!.
Aún no sé que es lo debí de haber aprendido...Quizás me hizo mal reclamar (internamente) sobre el lugar en el auto que me tocó (al sol).